¡Estamos de enhorabuena!
El pasado 8 de noviembre, reunidos todo el claustro de profesores y personal de administración y servicios, inaguramos el ascensor de nuestro colegio. La ocasión…¡bien lo merecía!
Este ascensor representa la ilusión, el empeño y la dedicación de personas como Sor Margarita Acedo, nuestra antigua directora, con la que se inició su construcción.
Su presencia simboliza la posibilidad, de alcanzar “muchos” de los objetivos que nos propongamos en pro de nuestra misión educativo-evangelizadora, pese a las dificultades, que las ha habido y muchas. Un ascensor nos abre la posibilidad de impulsar nuevos proyectos de apertura, crecimiento y expansión…. para los que, sin él, no habría posibilidad, ni de soñarlos.
Su financiación ha sido posible gracias al esfuerzo del Equipo Directivo y de todo el claustro por encontrar nuevas fuentes económicas. Este esfuerzo sigue muy presente en la estrategia del centro y ojalá nos conduzca a descubrir cauces que permitan afrontar los retos añorados.
Gracias a él, alumnos, familias, profesores, …con alguna diversidad funcional podrán acceder a todos los lugares del colegio, superándose así las barreras físicas existentes.
Su funcionamiento lo ponemos, como no cabe otra posibilidad, en manos de María Auxiliadora. Su manto proteja cada rincón de esta casa.
