NUESTRO MODELO DE PERSONA
Educamos personas, acompañamos sueños y construimos futuro
En el Colegio María Auxiliadora entendemos la educación como un proceso de crecimiento integral que va más allá de la adquisición de conocimientos. Nuestra misión es acompañar a cada niño, niña y joven en el descubrimiento de sus capacidades, el desarrollo de sus talentos y la construcción de su propio proyecto de vida.
Inspirados en el Sistema Preventivo de Don Bosco y en el estilo educativo de Madre Mazzarello, promovemos una educación que integra las dimensiones intelectual, emocional, social, ética y espiritual de la persona, poniendo siempre al alumnado en el centro de nuestra acción educativa.
Nuestro Modelo de Persona expresa el horizonte educativo hacia el que caminamos. Queremos contribuir a formar personas críticas, creativas, resilientes, autónomas, resolutivas y emprendedoras; capaces de pensar por sí mismas, afrontar los retos de la vida y adaptarse a una sociedad en constante transformación.
Personas responsables, comprometidas, colaboradoras, compañeras e inclusivas, que sepan convivir, valorar la diversidad, trabajar con los demás y contribuir activamente a la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
Personas alegres, honradas y abiertas a la trascendencia, capaces de descubrir el sentido profundo de su vida, actuar con coherencia y vivir desde los valores humanos y evangélicos que inspiran nuestra identidad salesiana.
Este modelo orienta nuestro Proyecto Educativo, nuestras metodologías, el acompañamiento personal y las experiencias de aprendizaje que ofrecemos en todas las etapas educativas. No es solo una declaración de intenciones, sino un compromiso compartido por toda nuestra comunidad educativa.
Porque nuestro mayor deseo es ayudar a cada alumno y alumna a llegar a ser la mejor versión de sí mismo, haciendo realidad el sueño de Don Bosco: formar «buenos cristianos y honrados ciudadanos».
Crítica:
Capaz de buscar, obtener, seleccionar y tratar la información para transformarla en conocimiento mediante la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación, el acceso a los servicios basados en internet y la participación en redes colaborativas con una actitud crítica y reflexiva tanto en el trato de la información disponible como en el uso seguro y responsable de las tecnologías.
Creativa ingeniosa:
Capaz de comprender, disfrutar y valorar críticamente las manifestaciones culturales y artísticas y de producir con toda clase de materiales, soportes y herramientas, de manera individual o colectiva, representaciones creativas para enriquecer la expresión de ideas y sentimientos.
Resiliente:
Capaz de conocerse, aceptarse y quererse a sí mismo y a los demás, mediante la práctica de hábitos saludables y la gestión de las emociones, para desarrollar su autoestima y llegar a ser una persona equilibrada, feliz y preparada para desarrollar al máximo su talento personal y establecer con los demás unas relaciones plenas.
Autónoma:
Capaz de organizar su aprendizaje, evaluar el proceso y buscar el soporte necesario para superar los obstáculos mediante el uso consciente de las estrategias de aprendizaje idóneas y la reflexión crítica sobre el propio proceso, construyéndose así como una persona perseverante, autónoma y motivada para aprender a lo largo de la vida.
Resolutiva:
Capaz de resolver, argumentar y razonar situaciones y problemas cotidianos, siendo fiel a la verdad y buscando evaluar su validez.
Emprendedora:
Capaz de transformar las ideas en objetivos y planes de acción mediante la comprensión del funcionamiento de nuestra sociedad, la identificación de los propios puntos fuertes y débiles, el análisis de las oportunidades del entorno y el desarrollo de habilidades de planificación, organización, liderazgo, negociación y trabajo en equipo con la finalidad de ser un agente emprendedor de cambio social.
Capaz de comprender el mundo que le rodea, adaptarse con éxito a diferentes realidades y procesos de cambio que en ellas pudieran darse, desde un enfoque creativo, innovador y emprendedor, que le permite integrarse en el mundo laboral de forma constructiva.
Responsable:
Capaz de participar de una manera eficaz y constructiva en la vida social y profesional mediante la comprensión de las normas de convivencia en sociedad y en los entornos laborales así como de los conceptos básicos relativos al individuo, el grupo, la organización del trabajo, la igualdad, las dimensiones multiculturales y socioeconómicas de la sociedad y la identidad cultural para generar una participación comprometida y responsable.
Comprometida:
Capaz de actuar con criterios de justicia y solidaridad según los principios y valores del evangelio y mediante el conocimiento de la dinámica histórica para convertirse en una persona dispuesta a trabajar de manera empática, asertiva y constructiva para la mejora de la sociedad.
Colaboradora:
Capaz de cooperar y trabajar en equipo aplicando las habilidades sociales, las herramientas de gestión de conflictos y de negociación, así como la gestión del cambio, el estrés y la frustración en su relación con los demás, para convertirse en una persona tolerante y segura de sí misma.
Abierta a la trascendencia:
Capaz de preguntarse sobre el sentido de la vida mediante la educación de la interioridad, el descubrimiento de los valores evangélicos y la integración de la dimensión transcendente para construir, así, un proyecto de vida con criterios de bondad y plenitud.
Ha tenido la opción de encontrarse con Jesús y descubrir a un Dios personal con quien se puede relacionar. Se concreta en una persona abierta a la trascendencia, espiritual y con experiencia de comunidad.
Conoce y articula los principales contenidos de la fe cristiana. Se concreta en una persona coherente con su vida y sus creencias. Buen cristiano, honrado ciudadano.
Compañera:
Capaz de comunicarse, trabajar en equipo y cooperar para ejercer una ciudadanía global activa y comprometida, basada en los valores de convivencia democráticos. Se concreta en una persona comprometida, generosa, cooperativa, que comparte.
Inclusiva:
Capaz de reconocer en los grupos sociales distintos, el valor que hay en cada diferencia, el respeto a la diversidad, y el reconocimiento de un tercero vulnerable, con necesidades específicas que deben ser saciadas para que pueda estar en condiciones de igualdad y disfrutar de sus derechos fundamentales
Alegre:
Se concreta en una persona alegre, positiva, autónoma, comunicativa, flexible a cambios, preparado y buena persona.
Honrada:
Se concreta en una persona que posee habilidades sociales y personales, con autoestima y capacidad de empatía, persigue la verdad y la practica. Un alumno mediador.
Justa y solidaria:
toma conciencia de pertenecer a unos determinados grupos sociales y de las exigencias que ellos comportan; coopera desde las propias convicciones y desde el respeto a las convicciones de los demás en la construcción de un mundo más justo y más humano.



